Familia Enrique Talg

Un busto recuerda la labor de Enrique Talg Wyss

busto-mini.jpgEl parque de La Sortija, en Puerto de la Cruz, cuenta con una obra escultórica que recuerda la labor realizada por el hotelero Enrique Talg Wyss, fallecido en 2006, en favor del turismo y el medio ambiente de la Isla. El busto, cuyo autor es Felipe Hodgson, fue descubierto por Ricardo Melchior, presidente del Cabildo, institución promotora de la iniciativa. En el acto también estuvieron presentes el delegado del Gobierno en Canarias, Salvador García, y la alcaldesa de la ciudad, Lola Padrón.

1 thought on “Un busto recuerda la labor de Enrique Talg Wyss”

  1. EL DIA, 23-02-2008: Florilán / Criterios / Buenos Días

    Homenaje a un empresario

    EL XIX FUE el siglo de los grandes hoteles y del inicio del turismo de los ricos. No había turismo de masas y fue el esplendor de los viajeros de confort. También se puso de moda veranear o pasar temporadas en villas lujosas junto al mar, como en la Costa Azul, Capri u otras islas románticas. El Cabildo Insular de Tenerife acaba de rendir un homenaje a un hombre que vivió, o por lo menos tenía en la mente, esos selectos ambientes. Me refiero al hotelero Enrique Talg Wyss. El homenaje ha consistido en erigir un busto del llorado empresario en un paraje de tan bello nombre como es el parque de la Sortija, dentro del propio Parque de Taoro. Por que fue allí, en el hermoso parque portuense y en el gran hotel que allí existió -después convertido en Casino- donde don Enrique Talg ejerció sus funciones, dirigiendo y prestigiando el mismo.

    El busto, en bronce y de gran parecido, es obra del escultor Enrique Hodgson. Presidió el acto el delegado del Gobierno de Canarias, Salvador García, y exaltaron la figura del homenajeado la alcaldesa de Puerto de la Cruz, Lola Padrón, y el presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, que destacaron la vida del referido empresario y el decidido empeño que siempre tuvo de trabajar por el progreso de Tenerife en aquellos sectores a los que se dedicó preferentemente. Estuvieron también presentes la mayoría de los alcaldes del Valle.

    Don Enrique Talg se consideraba un auténtico tinerfeño y sentía las cosas del país como propias, teniendo una especial susceptibilidad para todo aquello que en lo ambiental y con relación a la naturaleza podía realzar a esta tierra, sentimientos de los cuales dejó constancia en diferentes ocasiones.

    Ya es hora de que la Isla sepa honrar y distinguir a quienes se interesan por ella.

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